Adolescencia se convirtió en uno de los más nuevos éxitos de Netflix al superar la gigantesca cifra de 370 millones de horas vistas dentro de la plataforma. La ficción sigue poniendo los pelos de punta a los miles de espectadores a través de sus cuatro cortos, pero espectaculares episodios. La historia de Jamie, un joven británico de 13 años juzgado por la muerte de Katie, su compañero de instituto, generó una importante visualización sobre los peligros de la masculinidad tóxica y las redes sociales.
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¿Cuál era el otro final de Adolescencia?
Con una increíble despedida, el último episodio mostraba a Eddie, interpretado por Stephen Graham, cumpliendo 50 años, mientras que su hijo Jaime llevaba poco más de 1 año encarcelado. Aunque el padre de familia intentaba celebrarlo haciendo caso omiso a todos los rumores a su alrededor, su camioneta fue vandalizada y la llamada inesperada del joven confesando que iba a declararse culpable provocaron su derrumbe, culminando con una secuencia desgarradora.
El director Phillip Barantini confesó que el desenlace de Adolescencia podría haber sido diferente, y que el guion plasmaba algo diferente al resultado entregado. Ese emotivo instante mostraba a Eddie entrando a la habitación de Jaime, sentado llorando desconsolado, mientras arropaba a un osito de peluche y abría una puerta a la fragilidad, de acuerdo a lo reseñado por 20 Minutos.
El final alternativo de Adolescencia
Sin embargo, el libreto original contemplaba que Eddie tenía que tumbarse en la cama de Jaime y cubrir su cuerpo con las sabanas, como si fuese una representación de su hijo encarcelado. “Lo ensayamos y fue genial, pero sentía que había algo especial en él arropando al osito de peluche”, aseguró Barantini para Tudum de Netflix.
“Es la única cosa que Eddie puede tocar de él. Es algo maleable que ha abrazado Jamie y que ha estado con él. Y luego Stephen hizo suyo ese momento”, agregó. De hecho, Barantini clasificó esta escena como el corazón de “Adolescencia”.
Una escena desgarradora
“Estar con la familia de nuevo es el atractivo emocional de la serie. Cada miembro de los Miller intenta apoyar al otro. Y, a su vez, se están destrozando mutuamente. Es realmente desgarrador ver cómo esta familia se desmorona”, afirmó el director.
Barantini, junto a los creadores y guionistas de la serie, Stephen Graham y Jack Thorne, decidieron apostar por este cambio para lograr que el público se convirtiera en testigo de cómo la familia había quedado en pedazos por un acto atroz e inesperado.